Tenemos un problema, resulta que el valor de lo que tenemos es inferior a lo
que debemos, es decir, nuestro agujero en el cubo es más grande de lo
que pensábamos. Por lo tanto a partir de ahora nuestro objetivo consistirá
en reducir el tamaño de ese agujero, es decir, eliminar
nuestras deudas (a excepción de la hipoteca, ya que el precio de
la vivienda es tan elevado que resulta inevitable la contratación de
un préstamo hipotecario. Además tenemos que tener en cuenta que
el tipo de interés de una hipoteca es mucho más bajo que el de
cualquier otro tipo de préstamo. Mientras que las ventajas fiscales de
ésta son muy importantes).
Nuestra meta a partir de ahora es clara: ahorrar el 10% de nuestro
salario mensual. ¿Cómo? Vuelve a coger una hoja de papel o
abre una Excel y apunta por un lado los ingresos ,y por otro, los gastos que
tienes mensualmente.
| Ingresos |
Gastos |
| - Salario |
- Hipotecas
o alquiler |
| - Intereses
de Fondos de Inversión |
- Préstamos
/ créditos |
| - Dividendos
de acciones |
- Colegio
de los hijos |
| ................ |
- Agua, luz
y teléfono |
| |
- Seguros |
| |
- Impuestos |
| |
- Ropa |
| |
- Comida |
| |
- Salidas
del fin de semana |
| |
- Vacaciones |
| |
................ |
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Algunos de estos ingresos o gastos no los tienes cada mes, pero deberías
hacer una estimación de lo que puede suponer cada uno de ellos mensualmente.
Una vez hecho esto, seguro que te has dado cuenta de que gastas mucho, porque
no llevas un control.
De esta forma, tenemos dos opciones para hacer que la diferencia entre los ingresos
y los gastos se vuelva positiva, e incluso llegue al 10%: aumentar los ingresos
o reducir los gastos.
Veamos. Por el lado de los ingresos la mayor parte procederá del salario,
así que puedes ir donde tu jefe con cara de bueno y pedirle un aumento
de sueldo. Lo malo es que probablemente te mandará a freír churros,
por lo que me da que por esta vía la cosa no va a ser fácil.
¿Qué podemos hacer entonces? Me parece a mí, que no va
a quedar otro remedio que reducir nuestros gastos, es decir, apretarse el cinturón.
Sin embargo, lo más probable es que a estas alturas estés pensando
que eso es imposible, pero no protestes y sigamos con nuestro plan de ahorro:
¿Cómo puedes llegar hasta ahí?
Algunas ideas para ahorrar.
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